Septiembre y octubre son meses importantes para reforzar la vigilancia de garrapatas en el ganado bovino, especialmente en regiones tropicales y subtropicales donde las condiciones de humedad y temperatura pueden favorecer su desarrollo.
Durante esta época del año, el productor no debe confiarse porque comiencen a disminuir las lluvias. En algunas regiones, la combinación de humedad, vegetación abundante y temperaturas todavía cálidas puede mantener condiciones favorables para la presencia de garrapatas en los potreros.
En Veracruz, por ejemplo, estudios sobre la dinámica de Rhipicephalus microplus —una de las principales especies de garrapata que afecta al ganado bovino— han identificado una mayor presencia entre junio y octubre, con un pico de infestación alrededor de septiembre.
Por eso, el inicio del otoño puede ser un momento estratégico para revisar el ganado y fortalecer el manejo sanitario del hato.
¿Por qué aumentan las garrapatas durante esta época?
Las garrapatas necesitan determinadas condiciones ambientales para completar su ciclo de vida. La temperatura, la humedad y la vegetación del potrero influyen directamente en su desarrollo.
SENASICA señala que las garrapatas están presentes principalmente en zonas tropicales y subtropicales, donde estos factores ambientales son determinantes para el desarrollo de su ciclo reproductivo.
En una región tropical de Veracruz se ha observado que las infestaciones de Rhipicephalus microplus pueden presentarse durante todo el año, pero alcanzan niveles más elevados entre junio y octubre. Esto significa que septiembre y octubre todavía pueden representar un periodo de presión importante para el ganado, aunque el verano esté llegando a su fin.
Además, una mayor cantidad de garrapatas en los animales significa una mayor oportunidad para que continúe el ciclo del parásito dentro de la unidad de producción.
¿Qué problemas pueden causar las garrapatas en el ganado?
Una infestación de garrapatas no debe considerarse únicamente un problema externo en la piel del animal.
Estos ectoparásitos se alimentan de sangre y, cuando las infestaciones son importantes, pueden afectar la condición productiva del ganado. De acuerdo con SENASICA, las infestaciones graves pueden ocasionar disminución de la ganancia diaria de peso, reducción de la producción de leche y deterioro de las pieles.
Pero existe otra preocupación sanitaria: las garrapatas pueden transmitir enfermedades hemoparasitarias como babesiosis y anaplasmosis, las cuales pueden comprometer seriamente la salud de los bovinos.
Por esta razón, mantener bajo control las poblaciones de garrapatas forma parte del manejo sanitario y productivo del hato.
Señales de que debemos revisar al ganado
La revisión periódica de los animales permite detectar infestaciones antes de que se conviertan en un problema mayor.
Al realizar una inspección, conviene prestar especial atención a:
- Presencia visible de garrapatas adheridas a la piel.
- Mayor cantidad de parásitos en determinadas zonas del cuerpo.
- Irritación o lesiones ocasionadas por la infestación.
- Animales con pérdida de condición corporal.
- Cambios en el comportamiento o estado general del animal.
- Signos compatibles con enfermedades transmitidas por garrapatas.
La presencia de una garrapata no necesariamente significa que todo el hato requiera un tratamiento inmediato. La estrategia debe considerar el nivel de infestación, las condiciones de la unidad de producción y la recomendación de un médico veterinario.
El control de garrapatas no debe depender únicamente de un producto
Uno de los principales retos actuales en el control de Rhipicephalus microplus es la resistencia a los garrapaticidas.
SENASICA advierte que el uso intensivo o inadecuado de estos productos puede ejercer presión de selección y favorecer la aparición de poblaciones resistentes. La dependencia excesiva de un mismo producto o familia química puede hacer que el control pierda eficacia.
Por ello, más tratamientos no necesariamente significan un mejor control.
El manejo debe realizarse de manera estratégica, considerando el diagnóstico de la situación en cada rancho y utilizando únicamente productos autorizados, siguiendo las indicaciones de la etiqueta y las recomendaciones del médico veterinario.
SENASICA recomienda no utilizar mezclas caseras ni plaguicidas agrícolas para controlar garrapatas y señala que el cambio de familia química debe realizarse después de un diagnóstico de resistencia.
Manejo integral: ganado y potrero
Controlar las garrapatas únicamente sobre el animal puede ser insuficiente, ya que parte de su ciclo ocurre fuera del hospedador.
Por ello, el manejo integrado de garrapatas puede combinar diferentes herramientas de acuerdo con las condiciones de cada región y unidad de producción.
Entre las estrategias que se han estudiado se encuentran:
1. Revisión periódica del ganado
Establecer una rutina de inspección permite conocer cómo está evolucionando la infestación y detectar oportunamente incrementos en la población de garrapatas.
2. Manejo adecuado de los potreros
La rotación de potreros puede contribuir al manejo de las poblaciones de garrapatas al disminuir el contacto entre los animales y las larvas presentes en el ambiente.
Una propuesta de manejo integrado estudiada para una región tropical de Veracruz considera periodos de descanso de aproximadamente 45 días entre potreros, ajustándolos a las condiciones de vegetación, disponibilidad de áreas y número de animales.
Esto no significa que 45 días sea un periodo universal para todos los ranchos: el manejo debe adaptarse a las condiciones particulares de cada sistema productivo.
3. Evitar el uso indiscriminado de garrapaticidas
Aplicar tratamientos sin evaluar previamente la infestación puede incrementar los costos de producción y contribuir a la selección de poblaciones resistentes.
SENASICA recomienda utilizar los garrapaticidas cuando realmente sean necesarios y seguir estrictamente las instrucciones del fabricante.
4. Evaluar la resistencia
Cuando un producto que anteriormente funcionaba deja de ofrecer el mismo nivel de control, no necesariamente significa que se deba aumentar la dosis.
La pérdida de eficacia puede estar relacionada con resistencia. En México se han documentado poblaciones de Rhipicephalus microplus resistentes a diferentes familias de acaricidas, incluyendo reportes para Veracruz.
Ante esta situación, lo recomendable es acudir con un médico veterinario y realizar las evaluaciones correspondientes antes de modificar el tratamiento.
¿Qué debe revisar el ganadero durante septiembre y octubre?
El inicio del otoño puede ser una buena oportunidad para hacer una revisión general del programa de control de garrapatas.
Checklist para el productor
✓ Revisar el ganado periódicamente.
✓ Identificar animales con mayor carga de garrapatas.
✓ Revisar las condiciones de los potreros.
✓ Observar zonas con alta humedad y vegetación abundante.
✓ Evaluar si los tratamientos utilizados están funcionando adecuadamente.
✓ Evitar repetir productos de manera indiscriminada.
✓ Consultar al médico veterinario ante una infestación importante o pérdida de eficacia de un garrapaticida.
✓ Mantener registros de los tratamientos aplicados.
✓ Considerar el manejo del potrero como parte del programa de control.
Otoño: una oportunidad para anticiparse al problema
La llegada del otoño no significa que desaparezca el riesgo de garrapatas.
En regiones tropicales como Veracruz, septiembre y octubre pueden coincidir todavía con condiciones favorables para el desarrollo de Rhipicephalus microplus. De hecho, investigaciones realizadas en la región han identificado niveles elevados de infestación durante estos meses.
Por eso, la prevención comienza con la observación constante del ganado y del entorno.
Un programa adecuado de control debe buscar mantener las poblaciones de garrapatas en niveles manejables, proteger la salud y productividad de los animales y reducir el riesgo de generar resistencia a los productos utilizados.
La recomendación más importante es no esperar a que una infestación se vuelva evidente en todo el hato. La vigilancia, el manejo del potrero y el acompañamiento de un médico veterinario permiten tomar decisiones más oportunas y adecuadas para cada unidad de producción.
En La Potranca puedes encontrar soluciones para el manejo y cuidado de tu ganado, además de asesoría para elegir los productos y equipos adecuados de acuerdo con las necesidades de tu unidad de producción.
Consulta a tu médico veterinario y acércate a tu sucursal La Potranca para recibir orientación.

















