En las últimas semanas, autoridades sanitarias en México han reportado nuevos casos humanos de infestación por gusano barrenador, una situación que vuelve a poner en alerta a productores ganaderos, veterinarios y autoridades de salud.
De acuerdo con la Secretaría de Salud federal, recientemente se confirmaron cuatro nuevos casos humanos en el país, registrados en Chiapas, Yucatán, Veracruz y por primera vez en el Estado de México.
Este parásito, conocido científicamente como Cochliomyia hominivorax, es una mosca cuyas larvas pueden desarrollarse dentro de heridas abiertas en animales o personas, provocando una enfermedad conocida como miasis.
Un problema que afecta tanto a animales como a humanos
El gusano barrenador ha sido históricamente un problema grave en la ganadería porque las larvas se alimentan de tejido vivo, lo que provoca lesiones profundas y dolorosas en los animales.
Sin tratamiento oportuno, la infestación puede provocar infecciones graves, debilitamiento e incluso la muerte del animal.
Aunque es más común en bovinos, ovinos, caballos, perros y fauna silvestre, los seres humanos también pueden verse afectados, especialmente cuando existen heridas expuestas o condiciones de higiene deficientes.
Situación reciente en México
Según el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud, entre el 21 y el 27 de febrero de 2026 se confirmaron nuevos casos de miasis por gusano barrenador, lo que elevó a 155 los casos humanos acumulados en el país.
Los estados donde se han registrado personas afectadas incluyen:
Chiapas
Yucatán
Oaxaca
Quintana Roo
Campeche
Veracruz
Tabasco
Guerrero
Estado de México
Entre estos, Chiapas concentra la mayor cantidad de casos, mientras que Yucatán se mantiene como uno de los principales focos de la enfermedad.
En Yucatán, por ejemplo, ya se han reportado 17 personas afectadas, distribuidas en varios municipios como Mérida, Motul, Izamal y Progreso.
¿Cómo ocurre la infestación?
La infestación inicia cuando la mosca deposita huevos en heridas abiertas.
Cuando los huevos eclosionan, las larvas penetran el tejido y comienzan a alimentarse del huésped, provocando lesiones que pueden crecer rápidamente si no se atienden.
Los síntomas más comunes incluyen:
Heridas que aumentan de tamaño
Presencia visible de larvas
Inflamación y dolor
Mal olor en la lesión
¿Por qué preocupa al sector ganadero?
Aunque los casos humanos llaman la atención, el impacto principal de esta plaga sigue siendo la producción pecuaria.
El gusano barrenador puede causar:
pérdida de peso en el ganado
disminución de la productividad
infecciones graves
mortalidad en animales infestados
Además, desde que el parásito reapareció en México tras haber sido declarado erradicado en años anteriores, se han registrado miles de casos en animales en diferentes estados del país.
Esto ha llevado a reforzar los programas de vigilancia sanitaria y control.
Medidas de prevención recomendadas
Las autoridades sanitarias recomiendan reforzar las medidas preventivas para evitar infestaciones:
Revisar constantemente al ganado y mascotas
Limpiar y tratar heridas inmediatamente
Mantener higiene adecuada en corrales y establos
Controlar la presencia de moscas
Reportar casos sospechosos a autoridades sanitarias
El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) también recomienda que si se retiran larvas de un animal o persona, se coloquen en recipientes cerrados para evitar que completen su ciclo y se conviertan en nuevas moscas.
Vigilancia constante en el campo
Para productores ganaderos, la detección temprana es clave.
Revisar regularmente al ganado, atender heridas de inmediato y mantener medidas de bioseguridad puede evitar que esta plaga se propague dentro del hato.
Aunque el gusano barrenador ha sido combatido durante décadas, los recientes casos en México demuestran que la vigilancia en campo sigue siendo fundamental para proteger la sanidad animal y la producción ganadera.


















