Las enfermedades respiratorias en el ganado bovino representan uno de los principales retos sanitarios para los ganaderos. No solo afectan la salud de los animales, también generan pérdidas económicas importantes al disminuir el crecimiento, el consumo de alimento y el rendimiento general del hato.
Este tipo de padecimientos puede presentarse en cualquier etapa productiva, pero es más común en becerros, animales en engorda y ganado sometido a estrés por manejo, transporte o cambios climáticos.
¿Qué son las enfermedades respiratorias bovinas?
El llamado Complejo Respiratorio Bovino (CRB) es un conjunto de infecciones que afectan las vías respiratorias altas y bajas, principalmente causadas por bacterias y virus que se aprovechan de animales con defensas bajas.
Suelen aparecer cuando coinciden varios factores como:
Cambios bruscos de temperatura
Humedad excesiva o corrientes de aire
Hacinamiento en corrales
Estrés por destete o traslado
Deficiencias nutricionales
Falta de programas sanitarios preventivos
Una vez que el sistema respiratorio se ve comprometido, el avance de la enfermedad puede ser rápido si no se actúa oportunamente.
Señales de alerta que todo ganadero debe conocer
Detectar los problemas respiratorios a tiempo es clave para evitar complicaciones dentro del hato. Algunos signos comunes incluyen:
Tos frecuente
Secreción nasal
Fiebre
Respiración agitada o dificultosa
Falta de apetito
Decaimiento y aislamiento del animal
Disminución en la ganancia de peso
Estos síntomas pueden comenzar de forma leve y pasar desapercibidos, pero en pocos días pueden agravarse y afectar a más animales.
¿Por qué representan un problema serio?
Cuando el sistema respiratorio se ve afectado, el animal reduce su consumo de alimento y su actividad normal. Esto provoca:
Menor crecimiento y desarrollo
Baja eficiencia alimenticia
Retraso en la engorda
Mayor susceptibilidad a otras enfermedades
Incremento en costos por manejo y tratamiento
En casos severos, puede haber mortalidad, especialmente en animales jóvenes.
Principales causas de infección
Las enfermedades respiratorias bovinas suelen estar asociadas a bacterias que atacan los pulmones cuando el sistema inmune está debilitado. Entre las más frecuentes se encuentran:
Mannheimia haemolytica
Pasteurella multocida
Histophilus somni
Mycoplasma bovis
Estos microorganismos pueden propagarse rápidamente dentro del hato si no se detectan y controlan a tiempo.
La importancia del tratamiento oportuno
Una intervención temprana puede marcar la diferencia en la recuperación del animal y en la contención del problema dentro del rancho.
Cuando se identifican signos respiratorios, el médico veterinario puede recomendar el uso de tratamientos específicos para controlar las infecciones bacterianas asociadas, ayudando a:
Reducir la inflamación pulmonar
Limitar la propagación de la enfermedad
Favorecer la recuperación del apetito
Evitar pérdidas productivas mayores
Actuar rápido no solo protege al animal enfermo, también reduce el riesgo para el resto del hato.
Prevención: la mejor inversión para el ganadero
La prevención sigue siendo la estrategia más efectiva para reducir la presencia de enfermedades respiratorias. Algunas prácticas clave incluyen:
Mantener corrales bien ventilados
Evitar el hacinamiento
Reducir el estrés en manejo y transporte
Asegurar una nutrición adecuada
Implementar programas de vacunación
Revisar constantemente el comportamiento del ganado
Un ganadero atento puede detectar cambios sutiles antes de que el problema se vuelva grave.
Un tema de salud y rentabilidad
La salud respiratoria del ganado está directamente relacionada con la productividad del rancho. Animales sanos crecen mejor, aprovechan mejor el alimento y presentan menos complicaciones a lo largo de su ciclo productivo.
Por eso, la observación constante, el manejo adecuado y el acompañamiento veterinario son claves para mantener un hato fuerte y rentable.
En La Potranca sabemos que el bienestar animal es la base del éxito en el campo. Mantener al ganado sano no solo protege la inversión, también garantiza un mejor futuro para la producción ganadera.

















