El gusano barrenador en México: una amenaza silenciosa para el ganado y la salud humana

gusano barrenador

La plaga conocida como gusano barrenador del ganado (GBG) ha vuelto a poner en alerta a productores, autoridades sanitarias y comunidades rurales en México. La alarma escaló tras la detección de un bovino infectado muy cerca de la frontera con Estados Unidos, lo que ha desatado cuestionamientos sobre la bioseguridad, las exportaciones y los riesgos para la salud humana.

¿Qué es el gusano barrenador y por qué es preocupante?

El gusano barrenador —larvas de una mosca parásita— invade tejidos de animales e incluso personas, alimentándose de ellos y provocando la enfermedad conocida como miasis. En bovinos puede causar pérdidas productivas, daño en la carne y complicaciones sanitarias difíciles de controlar si no se detecta a tiempo.

De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, actualmente existen 720 casos activos en el país en distintas especies: bovinos, caninos, suinos, equinos, ovinos, caprinos, aves y animales de compañía.
Los estados con mayor incidencia son Chiapas, Veracruz y Yucatán, aunque también se han registrado casos en Oaxaca, Tabasco, Quintana Roo y Campeche.

La situación se volvió más delicada con el hallazgo de un animal infectado en Sabinas Hidalgo, Nuevo León, a pocos kilómetros de la frontera con Estados Unidos.

La controversia con Estados Unidos

En julio, Estados Unidos decidió bloquear la entrada de reses, caballos y bisontes mexicanos tras los reportes de infestación en Veracruz. La reciente detección en Nuevo León reavivó las tensiones diplomáticas, aunque el gobierno mexicano sostiene que el caso no modifica el plan de reapertura comercial en noviembre.

Una de las estrategias planteadas es reinstalar el uso de la mosca estéril, una técnica de control biológico que en el pasado ayudó a reducir la propagación de esta plaga en zonas críticas.

Casos humanos: un riesgo adicional

El gusano barrenador no se limita al ámbito pecuario. Hasta la fecha se han confirmado 49 casos humanos de miasis, 42 de ellos en municipios de Chiapas. Tres personas fallecieron: adultos mayores con padecimientos previos como cáncer de piel o insuficiencia respiratoria.

Esto refleja que la plaga también representa un riesgo para comunidades vulnerables, especialmente en regiones rurales con servicios de salud limitados.

Retos y recomendaciones

  1. Detección temprana: Ampliar la vigilancia en puntos ganaderos, transporte de animales y ferias para identificar casos en fases iniciales.
  2. Fortalecimiento de la técnica de mosca estéril: Recuperar la infraestructura para producir insectos esterilizados y aplicarlos en regiones con brotes activos.
  3. Capacitación en zonas rurales: Educar a ganaderos y trabajadores del campo sobre la identificación de heridas sospechosas y protocolos sanitarios.
  4. Coordinación internacional: Intensificar la cooperación entre autoridades de México y Estados Unidos para evitar el cierre prolongado de fronteras.
  5. Atención a la salud pública: Garantizar diagnóstico y tratamiento oportuno a las personas afectadas en comunidades con difícil acceso a hospitales.

Una problemática de impacto nacional

El gusano barrenador no solo amenaza al ganado: también pone en juego la seguridad alimentaria, el comercio internacional y la salud de la población. Su control exige una respuesta conjunta entre autoridades, productores y sistemas de salud, con el fin de contener los brotes y prevenir mayores pérdidas económicas y humanas.